Madre soltera

No es culpa de hombres o mujeres, era simplemente la manera en que funcionaba la sociedad.
Hubo un momento en que el término "madre soltera" tenía unas connotaciones que variaban desde la mujer que dio un "tropezón" y tuvo un bebé hasta la que no pudo mantener al esposo a su lado. No importa cómo, siempre ellas las culpables. Por otro lado, la que era divorciada con hijos, era presa de hombres que las ubicaban como objeto de sus aventuras. En los lugares y tiempos que en nuestro país ser virgen trascendía cualquier otra cualidad que pudieran tener como seres humanos, las divorciadas, con sus retos y su vulnerabilidad eran las que por la machista frase de "haber borrado millaje" podían servirles para desahogar sus caprichos. Así estaban las cosas y no es culpa de hombres o mujeres, era simplemente la manera en que funcionaba la sociedad.
Poco a poco, y al comenzar a ser más comunes los divorcios y las madres y padres solteros ya este término se utiliza sin tener que susurrarlo. El Gobierno obliga al padre o madre ausente a pagar y aunque en algunos casos se escapan casi siempre terminan asumiendo su responsabilidad.
A mi madre le tocó el divorcio y con ella la decisión de dedicarse a su hijo e hija y nada más. Lo extremamente difícil que fue, y las lágrimas que nunca vi ahora las comprendo. Pero en este mundo hay mujeres que no se inmutan ante nada cuando son madres y ella era una de éstas. Aprendió a guiar, técnica que nunca dominó (yo tampoco). Nos amó y nos cuidó. Nos dio estabilidad y trabajó mucho.
Puedo hilar varias cosas, entre ellas algunas que le pasaron. Por ejemplo, el día que la escuché diciendo cómo los matrimonios y las mujeres casadas (no sé qué realmente pasó) evitaban y marginaban a las mujeres divorciadas por temor a que les robaran a sus maridos. También de un irrespetuoso sobrino político, esposo de alguien y menor que ella que siguió acercándosele insinuando algo y lo mal que se sintió porque aquí sí...pongo mis manos en la candela de que ella no provocó ninguna situación. Ella pecaba de noble e inocente. De estas cosas me enteré por entrometida, por comentarios de adultos que en el momento no entendía. Sólo ella y Dios saben cuántos retos enfrentó. No saben cuánto daría por sentarme a tomar un café y hablar con ella. Espero volverla a ver cuando sobrepase mi existencia terrenal.

Meneame
del.icio.us
Es difícil entender el tabú que existe a la hora de hablar de sexo con las hijas. El conocimiento de lo que pasa por sus cuerpos no lo van a adquirir por osmosis. Tampoco puede retrasarse su desarrollo físico-emocional. Los padres y las madres tienen que hablarle del asunto y si no se sienten seguros para hacerlo, ya sea por desconocimiento o por temor a que las hijas (o hijos) entiendan que al hablarlo les están dando permiso para hacerlo, deben buscar un profesional de ayuda que los orienten al respecto. Un cinturón de castidad o intimidarlas no es la solución. Y hoy día, lo ideal es que los jóvenes de uno u otro sexo estén bien orientados.
