¡Ay mi madre!
El asunto con la gente que uno ama mucho es que cuando se nos van hay que olvidar un poco para poder seguir viviendo. Luego ver la perspectiva del legado y los buenos recuerdos. Pero en algún momento hay que parar de llorar… sonreír y reír hasta que te duelen las tripas. Bueno mi madre…Después que ella se nos fue yo le pedí la muerte a Dios en varias ocasiones. Me tiré en una cama para ver si la muerte llegaba pero cuando a La Pelona le da con no llevarse a una… ni modo, te paras, te bañas y con los ojos hinchados sigues adelante. Resignada a que ella está en otro lugar y tú estás aquí. Recuerdo que en una ocasión ella me habló de alguien que prácticamente quedó loca luego de la muerte de su mamá y que ella entendía que eso no era saludable. Aunque creo que tenía como seis años, nunca olvidé eso.
Estoy aquí pensando lo que ella diría si me viera ahora y supiera de algunas cosas que hago (como por ejemplo este “blog”). Mi madre era muy “proper”, no hablaba por no ofender y nunca la vi haciendo escándalos ni hablando duro. Luego de pensar por mucho tiempo en lo que ella hubiera dicho he llegado a la conclusión que ella ya lo esperaba. Siempre yo estaba protestando por las libertades de mi hermano (varón) y cinco años mayor que yo. Nunca pude entender por qué él podía hacer unas cosas y yo no. Bueno, después de todo, creo que mi madre sonreiría, movería su cabeza y aplaudiría mis cosas buenas.

Meneame
del.icio.us
Es difícil entender el tabú que existe a la hora de hablar de sexo con las hijas. El conocimiento de lo que pasa por sus cuerpos no lo van a adquirir por osmosis. Tampoco puede retrasarse su desarrollo físico-emocional. Los padres y las madres tienen que hablarle del asunto y si no se sienten seguros para hacerlo, ya sea por desconocimiento o por temor a que las hijas (o hijos) entiendan que al hablarlo les están dando permiso para hacerlo, deben buscar un profesional de ayuda que los orienten al respecto. Un cinturón de castidad o intimidarlas no es la solución. Y hoy día, lo ideal es que los jóvenes de uno u otro sexo estén bien orientados.